10 – Protocolo drogas y alcohol

Puede descargar el documento completo a través de este vínculo

ORIENTACIONES Y PROTOCOLO DE ACCIÓN Y PREVENCIÓN 

ANTE CONSUMO DE DROGAS Y ALCOHOL

Introducción:

El propósito de este protocolo es contribuir a la labor educativa con una herramienta práctica y útil que permita proteger a nuestros alumnos/as en cuanto al consumo de drogas y alcohol.

Hacer prevención  implica una acción global del establecimiento educacional, que refuerce las prácticas de convivencia escolar y los espacios de participación, generando una cultura del autocuidado, incompatible con el uso de alcohol y drogas. En este sentido, toda la comunidad educativa del Colegio Santa María de Aconcagua tiene un importante rol preventivo que cumplir, informando y asegurando la aplicación de los programas de prevención y organizando las mejores respuestas para abordar y hacer frente al consumo y al tráfico de drogas.

Ley 20.000

El marco normativo y legal vigente en nuestro país, en orden a cumplir con la responsabilidad que tiene el Estado de Chile de Proteger a los niños, niñas y jóvenes contra el uso indebido de drogas y alcohol, asegurando su protección y cuidado para su bienestar y salud, así como también velar por el deber que tienen los padres y madres de educar a sus hijos y de la comunidad por contribuir a su desarrollo, ha promulgado el año 2005 la Ley     Nº 20.000, que sanciona el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas sustituyendo la ley Nº 19.366. Este nuevo cuerpo legal tiene como objetivo principal sancionar el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas, además de tipificar nuevas figuras delictivas como el microtráfico, perfeccionar algunos delitos y adaptar nuevas normas al proceso penal y al Ministerio Público.

Esta ley considera circunstancia agravante de responsabilidad penal si el tráfico de drogas ilícitas se realiza en las inmediaciones o en el interior de un establecimiento de enseñanza o en sitios a los que escolares y estudiantes concurren a realizar actividades educativas, deportivas o sociales.  En el caso que concurra esta agravante junto a otra u otras de las que señala la citada ley como por ejemplo suministrar drogas a menores de edad, la pena aplicable al delito podrá ser aumentada en dos grados.  Lo anterior demuestra la importancia que se le asigna a la persecución del delito de tráfico de drogas cuando afecta a menores de edad y, en consecuencia, la gravedad que reviste si se configura al interior de los establecimientos educacionales

El artículo 12º de la ley 20.000 establece que quien se encuentra a cualquier título, a cargo de un establecimiento educacional de cualquier nivel, y tolere o permita el tráfico o consumo de drogas, será castigado con la pena de 541 a 5 años de privación de libertad y multa de 40 a 200 utm.  Lo anterior, es sin  perjuicio de la obligación de denunciar que tiene todo funcionario público, cuando tome conocimiento de alguno de los delitos contemplados en la ley 20.000 (art. 13º ley 20.000). La omisión de denuncia en este caso está sancionada con pena de 541 a 5 años de privación de libertad y multa de 40 a 400 utm.  Finalmente, el art. 175 del código procesal penal señala que están obligados a denunciar los directores, inspectores y profesores de establecimientos educacionales de todo nivel, los delitos que afectaren a los alumnos o que hubieren tenido lugar en el establecimiento.

Ley 20.084 

Junto a lo anterior cabe mencionar  La ley de Responsabilidad Penal Adolescente (Ley 20.084) que establece un sistema de responsabilidad para los jóvenes entre 14 y 18 años que violen la ley penal. Su principal objetivo es reinsertar a los mismos en la sociedad a través de programas especiales. Es decir, actualmente todos los jóvenes entre 14 y 18 años son responsables ante la ley penal; tienen derecho a defensa gratuita, y de ser condenados a encierro. Éstos no son derivadas a recintos carcelarios adultos, sino a centros especiales. Además, reciben un conjunto de garantías, como acceso a educación y programas de rehabilitación antidrogas y alcohol. Las sanciones para jóvenes entre 14 y 18 años son de tres tipos: privativas de libertad, no privativas de libertad y sanciones accesorias.

PROTOCOLO DE ACCIÓN Y PREVENCIÓN CONTRA CONSUMO DE 

DROGAS Y/O ALCOHOL

  1. El colegio  implementará  en todos los cursos los planes elaborados por el SENDA a nivel nacional, de acuerdo a los materiales entregados al establecimiento anualmente.  Además, se implementarán actividades complementarias en el caso de que se estime pertinente frente a situaciones de riesgo, charlas PDI, OS7 de Carabineros de Chile u otras.
  2. En el caso de sospecha y/o confirmación de consumo o tráfico de drogas y/ o alcohol de algún alumno/a en las afueras de la escuela o situaciones privadas, la escuela pondrá en conocimiento de la familia la situación en entrevista formal derivando al estudiante al equipo sicoeducativo y entregando información sobre centros de salud en cuales puede solicitar ayuda.
  3. En el caso de consumo o tráfico dentro del establecimiento detectado in fraganti, el Director o quién corresponda procederá de acuerdo a lo indicado en la Ley               Nº 20.000.- denunciando en forma directa a carabineros o PDI.  No obstante lo anterior, el Director junto a algún integrante del equipo directivo de la escuela, informará a la familia de los involucrados.
  4. En el caso de consumo o tráfico en las inmediaciones del establecimiento detectado in fraganti, el profesor/a jefe junto al encargado de convivencia escolar pondrán en conocimiento a la familia de los involucrados en entrevista formal entregando información sobre centros de salud en los cuales puede solicitar ayuda.  En casos necesarios, se pondrá en conocimiento de la situación a carabineros del sector.
  5. En el caso de consumo o tráfico dentro del establecimiento detectado y comprobado en forma posterior a que el hecho sucediera, la escuela pondrá en conocimiento de la situación a la familia de los involucrados en entrevista formal derivando al estudiante al equipo sicoeducativo y entregará información sobre centros de salud en los cuales puede solicitar ayuda.  Además, se aplicará al alumno/a el Reglamento interno de Convivencia Escolar.
  6. En el caso de que un alumno/a se presente bajo la evidente influencia de drogas, sustancias psicotrópicas o alcohol en la escuela, se llamará a la familia para que retire al menor del establecimiento y se reintegre al día siguiente a clases. Se solicitará a la familia la consulta y tratamiento en un centro de salud especializado o hará la derivación directa a la OPD o SENDA- Previene y se hará un seguimiento por parte del encargado de convivencia escolar de la escuela.
  7. El colegio favorecerá siempre la protección del alumno/a en situación de riesgo por consumo de drogas y/o alcohol.   Así mismo, el colegio entenderá que un menor de edad involucrado en tráfico de drogas es una víctima y otorgará todas las facilidades para su permanencia en el establecimiento educacional o en el sistema escolar y para el tratamiento en instituciones especializadas.

.